martes, 21 de octubre de 2008

"La lucha apenas comienza" por Luis Loaiza Rincón

"La lucha apenas comienza"

Luis Loaiza Rincón


Con este título y con esta intención, la más reciente cartelera de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV) daba cuenta del resultado del paro nacional activo de 24 horas realizado el pasado miércoles 15 de octubre.


En efecto, ese día en todas las instituciones públicas de educación superior se realizaron protestas, asambleas y discusiones que giraron alrededor de la difícil situación presupuestaria de nuestras universidades y de los humillantes salarios de los universitarios. Lo cierto del caso es que este llamado fue ampliamente acatado y que con él se inició un proceso de movilización que pretende denunciar y revertir los aspectos perniciosos de la política universitaria del gobierno.


Esta política, especialmente diseñada para vulnerar la autonomía administrativa y académica de las universidades, hecha mano a un sinnúmero de mecanismos punitivos entre los que destacan la "repetición" sistemática de los presupuestos universitarios y la centralización de los recursos de las universidades directamente en la OPSU.


Los efectos de una política gubernamental perversa.


Tal como lo ha denunciado recientemente el Consejo Universitario de la ULA, la repetición del presupuesto universitario para el año 2009 significa impedir el crecimiento natural de la nómina, esto es, que no habrá recursos adicionales para cancelar ascensos, cambios de dedicación y la variación de la antigüedad del personal. Se mantendrá la insuficiencia de 10 días en el Bono de Fin de Año y no se dispondrán recursos para admitir nuevo personal, dado que no será posible ni proveer ni reponer cargos. Tampoco será posible cancelar los reclamos del Proceso de Evaluación de Desempeño 2006 del personal ATO.


Por si fuera poco, los gastos de funcionamiento y los recursos destinados para financiar los servicios básicos de comedor y transporte serán los mismos que se presupuestaron en el 2007. Además, son claramente insuficientes los recursos destinados para las preparadurías, los cursos intensivos, las pasantías y las prácticas de campo. No habrá disponibilidad para expandir la dotación y el equipamiento de las unidades académicas y administrativas ni se podrán actualizar los montos destinados al mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones.


Peor situación confrontarán los proyectos destinados a consolidar la infraestructura del Núcleo Universitario "Alberto Adriani" y la Extensión "Valle del Mocotíes", los programas de equipamiento de comedores y laboratorios y la aplicación tanto de la Ley del Servicio Comunitario como de la Ley de Higiene y Seguridad Laboral.


Esta situación se proyecta de forma perversa también en algunos aspectos claves que afectan y desmejoran nuestra situación como trabajadores y como seres humanos: no se podrá ajustar la cobertura del HCM Básico ni la Prima de Apoyo Didáctico, tampoco se podrá actualizar el bono correspondiente a los profesores jubilados activos ni se podrá actualizar el aporte patronal para el Seguro Social Obligatorio.


Universidades en emergencia.


Todo esto, sin necesidad de que los consejos universitarios o los gremios lo declaren, condena a la Universidad a vivir una situación de precariedad y emergencia. ¿Cómo entender que la universidad funcione en el 2009 con menos recursos que los asignados en los años 2007 y 2008? ¿Cómo entender que se asigne un presupuesto deficitario que no contempla ni siquiera el ajuste por inflación? ¿Qué se persigue con ello? ¿Tenemos razones para decir que la lucha apenas comienza o debemos hacernos los desentendidos?


La acción gremial y el anuncio del Ministro Acuña.


Definitivamente la respuesta del gremio profesoral es el resultado de una situación que el propio gobierno ha creado. Los universitarios estamos cansados de esto y por eso resultó tan exitoso el paro activo del 15 de octubre. Gracias a esta acción se apuró, apenas un día después, una declaración oficial en la voz del Ministro de Educación Superior sobre el porcentaje de ajuste salarial. El funcionario, sin entrar en mayores detalles, anunció un aumento salarial de 30% a partir del mes de octubre y supeditó la aprobación de los recursos necesarios para cancelar el retroactivo enero-septiembre a una conversación con el presidente de la República. Las reseñas periodísticas recogen, incluso, un comentario adicional sobre este retroactivo: "Pudiera ser que podamos tener algún aporte para el mes de diciembre para cancelar estos recursos. Sin embargo, los cálculos que estamos realizando indican que será incluido para el presupuesto del 2009".


Los temas que se encuentran sin respuesta.


En verdad, este anuncio, que se hizo con once meses de retraso, fue el resultado de la presión y del persistente y tenaz trabajo de la FAPUV, de las asociaciones de profesores que la integran y de los profesores que se cansaron de esperar sin hacer nada. No obstante, aún quedan pendientes muchos temas que nos obligan a no bajar la guardia: la diferencia entre el 30% anunciado y el 43,34% de ajuste que nos corresponde por la correcta aplicación de las Normas de Homologación, dado que el anuncio del ministro lo tomamos como un anticipo; el incremento tanto de los recursos destinados a la previsión social como los correspondientes al HCM y a la contingencia médica; la creación del fondo de vivienda; la reactivación del Programa de Beneficio Académico para el año 2009; el ajuste a 90 días de los bonos vacacional y de fin de año en el 2008 y a 120 días en el 2009; el ajuste de la Prima por Hijo y el aumento del porcentaje para pagar los intereses sobre prestaciones acumuladas de 8,5% a 17% a partir de 2009, entre otros.


Entre los asuntos pendientes que dejó de mencionar el Ministro se encuentra la enorme deuda acumulada por concepto de pasivos laborales, tema que en algún momento se usó como estandarte de justicia y responsabilidad gubernamental y que hoy mantiene al borde de la desesperación a muchos profesores jubilados.


Una decisión unilateral.


Es preciso destacar que las Normas sobre Homologación de Sueldos y Beneficios Adicionales de los Miembros del Personal Docente y de Investigación de las Universidades Nacionales constituyen, desde 1982, el instrumento legal, válido y vigente para el ajuste salarial del profesorado. Se trata de nuestra convención colectiva, y por tanto, tenemos el derecho, de acuerdo con el Artículo 96 de la Constitución, a su negociación. Por tanto, el anuncio del Ministro fue unilateral e inconsulto.


¿Qué hacer?


Por todo lo anterior, debemos mantener la constancia, la participación, la unidad y las acciones de protesta que nos han permitido alcanzar estos éxitos parciales, hasta garantizar el cumplimiento pleno de nuestros derechos, los cuales constituyen conquistas históricas del sector universitario que no nos vamos a dejarnos quitar sin dar la pelea.

Por eso decimos que la lucha apenas comienza.--
Luis C. Loaiza Rincón
MERIDA-

http://democraciaplural.blogspot.com"Dios, si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar".

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